Lograr un rollo o megafardo de buena calidad no requiere mayores costos operativos “La diferencia radica principalmente en ejecutar esas actividades en el momento oportuno y con las regulaciones adecuadas para cada caso”, explica el Ing. Federico Sánchez, de CLAAS Argentina.

“La elaboración de un rollo o megafardo de calidad de alfalfa demanda las mismas operaciones de corte, rastrillado, henificación y estivado que uno de mala calidad”, afirma el especialista, quien ahondará sobre estos y otros detalles del proceso en el marco de la jornada Experiencia Forrajera y En Cosecha, que Claas realizará el 24 de mayo en Oncativo, Córdoba. Un aspecto fundamental es determinar la humedad del forraje ya que es una variable que incidirá luego directamente sobre la calidad del heno. “Si el forraje no fue secado adecuadamente y es henificado con un contenido de humedad superior al 20%, se produce un mayor deterioro y el desarrollo de hongos”, explica el experto, quien asegura que la ventana óptima para la henificación de rollos oscila entre el 13% y el 19% de humedad, mientras que en megafardos el rango de trabajo es de entre 11 y 17%, dada la alta compactación que producen estos equipos.
 
Es por eso que la CLAAS QUADRANT 3200 RF viene equipada con un sensor de humedad que permite conocer siempre la humedad del pasto que se está henificando. “Si los contenidos de humedad son inferiores al 10%, los valores de pérdida de hoja van a superar el 4%, que es el límite de tolerancia establecido para no afectar la calidad del heno por disminución de proteína bruta”, recalca Sánchez.
 
El nivel de humedad también incide directamente sobre el sistema de henificación que el productor debe adoptar. Si se utiliza una megaenfardadora con procesador de fibra, las pérdidas se pueden incrementar linealmente a medida que disminuye la humedad del forraje henificado. Por eso cuando los valores de humedad están por debajo del 13%, lo más recomendable es desactivar este mecanismo. En la QUADRANT ésta operación puede realizase fácilmente ocultando las cuchillas, ya que la agresividad mecánica a la que es sometido el forraje en el proceso de “cuteado” incrementa notablemente la pérdida de hojas y proteína.
 
Sin embargo, en condiciones ideales, Sánchez recomienda el sistema cutter ya que facilita y simplifica el trabajo al obtener una fibra procesada que no es necesario trozarla luego en un mixer o moledora

Crecimiento exponencial en los últimos 8 años
A pesar de ser un actor relativamente nuevo en el mercado internacional de alfalfa, Argentina ha manifestado en los últimos 8 años un crecimiento muy importante, pasando de las 4.200 toneladas exportadas en el 2010 a las 45.000 toneladas actuales. Los Emiratos Arabes y Arabia Saudita concentran más del 90% del volumen exportado, aunque también se realizan envíos a otros mercados como Jordania, Kuwait, Qatar, China, Bolivia y Uruguay

Pero el boom de la alfalfa no es homogéneo y se distribuye principalmente en algunas regiones del país donde el cultivo encuentra condiciones climáticas ideales, como Santa Fe, Santiago del Estero o el norte de la Patagonia. Sin embargo, es el centro y norte de Córdoba el que se ha establecido como el principal polo productor con un promedio de 12 toneladas por hectárea. Allí la alfalfa se ha integrado definitivamente al esquema de rotación y se las ha arreglado para competir de igual a igual con el maíz y la soja en términos de márgenes brutos.

Mejorar los procesos de confección, abrirse a nuevas soluciones tecnológicas, elevar los estándares de calidad del forraje y alinearse a las exigencias de los mercados internacionales son algunos de los aspectos en que se debe seguir trabajando para profundizar este camino iniciado recientemente en la provincia y explotar aún más las posibilidades de comercialización de este cultivo.

Con ese objetivo, la próxima edición de “Experiencia Forrajera y en Cosecha” pondrá especial foco en la alfalfa. Durante la jornada gratuita se podrá acceder de la mano de destacados especialistas a una serie de recomendaciones que buscan potenciar los resultados de los procesos productivos actuales.

Los interesados en participar de “Experiencia Forrajera y en Cosecha”, podrán realizar consultas e inscripciones llamando al 03493-427700, escribiendo a info.argentina@claas.com o completando sus datos en http://experienciaforrajera.com/jornadas/ONCATIVO