Innovación digital y tecnologías en la producción agropecuaria

Con la necesidad de aprovechar la tecnología y la inteligencia artificial en la productividad del sector, la ingeniera Carolina Venturin,…

Con la necesidad de aprovechar la tecnología y la inteligencia artificial en la productividad del sector, la ingeniera Carolina Venturin, brindó una charla en el marco de la fiesta nacional de la alfalfa. 

Allí contó a TodoAlfalfa que lo que se buscó es explicar “ las herramientas que tiene FieldView y cómo aplicarlas en el campo a lo largo del recorrido de cada labor».

La agricultura de precisión moderna exige un enfoque granular. La gestión de datos capa por capa permite que cada decisión —desde el barbecho hasta la recolección— esté respaldada por evidencia empírica, eliminando el margen de error y optimizando el uso de insumos mediante prescripciones georreferenciadas.

En el despliegue técnico presentado por Venturin, el ciclo se desglosa con rigor operativo:

* Gestión de barbechos y pre-siembra: El proceso inicia con el uso de imágenes satelitales, que actúan como el catalizador para el recorrido de barbechos (scouting). Este diagnóstico previo permite geolocalizar anomalías antes de la intervención, facilitando la generación de prescripciones precisas para la aplicación de herbicidas o fertilizantes.

* Monitoreo y ejecución: Durante la siembra, la tecnología FieldView permite un seguimiento en tiempo real de la labor. Este monitoreo constante del lote es fundamental, ya que otorga al operador la capacidad de detectar desviaciones y corregir errores mientras la maquinaria aún se encuentra trabajando en el campo, asegurando que la ejecución sea fiel a lo planificado.

* Análisis de cosecha: Al concluir la campaña, el sistema consolida reportes y análisis detallados de los lotes. Estos documentos son la «autopsia» científica del ciclo, herramientas indispensables para fundamentar las decisiones agronómicas de la próxima temporada.

La capacidad de elegir entre prescripciones manuales o automáticas representa un punto de inflexión estratégico. Las prescripciones automáticas aportan velocidad y eficiencia mediante algoritmos, pero la opción manual permite que el ingeniero agrónomo integre su conocimiento local y experiencia de campo —datos que un algoritmo podría omitir—, transformando el dato crudo en una orden de trabajo personalizada y altamente efectiva.

Innovación en la gestión de datos

Uno de los desafíos históricos del agro digital ha sido la agilidad en el flujo de información en entornos rurales muchas veces aislados. Dicha infraestructura debe tener un esquema que permita que los datos circulen sin problemas en el sector que sea requerido del campo.

Por ello, desde esta plataforma también cuenta con un “espacio” que permite optimizar datos. Este dispositivo asegura que la información capturada en la cabina se procese de manera fluida, facilitando un flujo constante entre el lote y la oficina técnica. 

Sobre la importancia de este ecosistema, Venturin destaca: «Vimos también el drive nuevo que salió… cómo monitorear el lote y después en cosecha íbamos a tener distintos reportes». La agilidad en el almacenamiento y transmisión de estos datos garantiza que la toma de decisiones sea dinámica y libre de cuellos de botella técnicos.

Para Venturin, según su mirada, la agronomía contemporánea ha evolucionado de la intuición a un flujo continuo de datos georreferenciados. FieldView no funciona simplemente como una herramienta de visualización; se erige como un aliado estratégico que permite al profesional del campo realizar un análisis profundo de la variabilidad de sus lotes.

La capacidad de transformar una imagen satelital en una prescripción exacta y monitorear su ejecución en tiempo real define hoy la rentabilidad de las empresas agropecuarias. La toma de decisiones informada, respaldada por una gestión de datos centralizada, constituye el único camino hacia una producción agrícola sostenible, eficiente y con una competitividad de nivel global.