Calidad y exportación, temas de debate en la jornada organizada por CADAF

Su titular, Alfredo Abboud, reunió en su empresa a productores de alfalfa en una jornada en la que se trataron diversos temas. Anticipó que además de exportar “supreme” y “premium”, se abrió una ventana para la “good”.

El viernes 22 de agosto, Alfredo Abboud con su empresa Cadaf, radicada en San Francisco (Córdoba) organizó la segunda jornada de la Cadena Integral de la Alfalfa. En la oportunidad, más de un centenar de productores de la región llegaron al lugar. Charlas, disertaciones e intercambios de información se dieron a lo largo de cinco horas. 

En diálogo con TodoAlfalfa, Alfredo Abboud anticipó que “queda establecido que el tercer viernes de agosto se llevará a cabo esta jornada” y se ilusiona con que Argentina logre convertirse en el segundo exportador mundial de alfalfa.

El encuentro fue una acción más para buscar alcanzar ese objetivo dejando en claro el enorme potencial que existe, aunque se necesita una llamada a la acción para los involucrados.

La reunión congregó a productores con muchas hectáreas dedicadas al cultivo de alfalfa, quienes buscan maximizar la calidad y el rendimiento. Y en medio de un invierno “llovedor” habrá materia prima disponible por lo que ahora “la responsabilidad recae en los exportadores, como nosotros, para asegurar que esta alfalfa llegue a los mercados internacionales”, dijo.

Tal como anticipó tiempo atrás, el mercado se abrió para la alfalfa “premium” y “supreme”, pero también “hemos logrado abrir las puertas a la exportación de alfalfa ‘good’”, indicó. (ver Exportación de alfalfa: Trabajan en la próxima campaña)

Calidad = tecnología

Para asegurar la calidad y la eficiencia en la producción, es necesario invertir en tecnología de punta, aclaró y agregó que “están trabajando en el desarrollo de una secadora nacional, adaptando tecnología extranjera a nuestras condiciones específicas. Nuestro objetivo es tener un prototipo funcional para octubre o noviembre, para luego ajustarlo y comercializarlo, poniendo esta tecnología al alcance de todos los productores”.

Para Abboud, la estrategia tiene un solo fundamento: “la calidad”. Se puede sembrar y producir alfalfa, pero si no se cuenta con la maquinaria adecuada para cosechar y procesar el producto en las condiciones óptimas, se corre el riesgo de perder la inversión. Una lluvia inoportuna puede arruinar un corte entero, incluso si el cultivo fue impecable. Por eso, nosotros garantizamos la compra de las toneladas, pero el productor debe garantizar la calidad.

Para ejemplificar, en el lugar se podían ver un rollo y un megafardo afectados por la humedad tras una mala estiba. “Creemos firmemente en el poder del ejemplo”, aseguró y manifestó “hemos presenciado de primera mano las pérdidas económicas que se pueden sufrir por una mala cosecha o un procesamiento inadecuado. Hemos visto rollos y megafardos completamente arruinados por las inclemencias del tiempo, representando una pérdida significativa de dinero. Es como tirar billetes de 100 dólares al barro”.

No tiene dudas que “en el ámbito de la exportación, seguiremos liderando el camino, fijando precios competitivos para la campaña. Si bien el mercado interno podría experimentar una baja en los precios, nosotros mantendremos nuestros precios, asegurando la rentabilidad para nuestros productores y la competitividad de nuestra alfalfa en el mercado internacional”.