Durante la exposición realizada en San Nicolás de los Arroyos, la compañía presentó dos de sus equipos de aplicación agrícola: los Drones T100 y T70, diseñados para trabajos de pulverización y aplicación de insumos tanto líquidos como sólidos.
Según explicó Duarte, estos equipos se destacan por ofrecer una alternativa eficiente para trabajar en situaciones donde la maquinaria terrestre encuentra limitaciones. “El gran diferencial que ofrecen estos drones es la posibilidad de trabajar en zonas donde un equipo terrestre tal vez no puede llegar”, señaló.
Los drones presentados permiten realizar aplicaciones agrícolas con un menor uso de agua y una mayor precisión en la distribución del producto. Esto se traduce, además, en una reducción de la huella de carbono y en una mayor eficiencia operativa.
Otro de los puntos destacados por la empresa es que estos equipos no generan pisada sobre el cultivo, lo que evita pérdidas de rendimiento y mejora la eficiencia productiva. Además, los drones pueden operar en distintos tipos de suelos y condiciones, lo que amplía su utilidad frente a otras herramientas de aplicación tradicionales.
Una herramienta asentada en el agro
Duarte remarcó que los drones no buscan reemplazar a otras tecnologías de aplicación, sino que funcionan como un complemento dentro del sistema productivo. En ese sentido, explicó que estos equipos también pueden utilizarse para aplicaciones selectivas, monitoreo y análisis del crecimiento del cultivo, lo que los convierte en una herramienta cada vez más relevante dentro de la agricultura de precisión.
“Hoy ya no es un cambio de paradigma, sino una herramienta que llegó para quedarse. A medida que evoluciona el productor argentino, los drones van tomando un rol cada vez más determinante dentro del sistema productivo”, concluyó.


