En el complejo escenario de la producción agropecuaria argentina, la eficiencia en la confección de reservas forrajeras ha dejado de ser una variable de ajuste para convertirse en el pilar de la rentabilidad ganadera y lechera.
En un contexto de volatilidad climática y márgenes ajustados, la ventana de intervención —ese período crítico donde el cultivo alcanza su máximo valor nutricional— exige maquinaria de precisión que garantice la calidad del recurso.

El desembarco estratégico de Pöttinger en el país, bajo la representación de Forward Fields, propone un cambio de paradigma: la adopción de ingeniería austríaca diseñada para optimizar la capacidad operativa y asegurar la longevidad del activo.
Tomás Trojavchich, responsable comercial de la firma, analiza cómo esta tecnología está redefiniendo el estándar del productor local.
Forward Fields no opera meramente como un distribuidor; se posiciona como el nexo técnico entre la sofisticación europea y la exigencia de las grandes extensiones argentinas.
Con base en San Antonio de Areco y una proyección de expansión territorial, la firma busca profesionalizar el ciclo del forraje y el laboreo de suelo mediante soluciones que priorizan la simplicidad operativa sin sacrificar la sofisticación.
El legado de Pöttinger
La firma pasó de ser un “taller” en sus inicios a una potencia mundial. La fiabilidad que caracteriza a los productos Pöttinger tiene su origen en una trayectoria de más de 150 años. Lo que nació como un taller de herrería familiar en los Alpes austríacos se ha transformado en un gigante global que mantiene su esencia: fabricar equipos «sencillos y duraderos» que soporten el uso intensivo.
La empresa, en la actualidad, cuenta con 4 plantas de producción estratégicas localizadas dos en Austria, y las otras dos en Italia y Alemania, garantizando los más altos estándares de manufactura europea.
Además cuenta con presencia activa en más de 36 países, ya que el 70% de su producción total se destina a mercados externos, lo que obliga a la marca a adaptar sus desarrollos a las condiciones más diversas y extremas del globo.
Una propuesta en maquinarias para brindar soluciones al productor argentino
Pöttinger ofrece en nuestro país alternativas tecnológicas que impactan directamente en la conversión de materia seca en carne o leche. Tomás Trojacich enumeró las propuestas para el productor:
1. Segadoras: El primer paso hacia la calidad nutricional
La versatilidad de la línea permite cubrir desde las necesidades del productor mixto con segadoras suspendidas de 2,5 metros, hasta las del gran contratista con sistemas tipo «mariposa» de 11 metros con unificador de andana.
“La elección del acondicionador es vital. El uso de rodillos es mandatorio para proteger la hoja de la alfalfa, preservando su valor proteico, mientras que los acondicionadores de mayales son la opción eficiente para acelerar el secado en gramíneas destinadas a silo”, indicó.
2. Rastrillos giroscópicos
El sistema giroscópico (con modelos de hasta 14 metros y cuatro rotores) representa un salto cualitativo frente al tradicional rastrillo en «V». “Al no «barrer» el suelo, evita la incorporación de tierra e impurezas en la andana”, remarcó y agregó: “esto reduce drásticamente el contenido de cenizas en el forraje, mejorando la fermentación en el silo y protegiendo la salud ruminal del ganado al prevenir patologías como la listeriosis”.
3. Remolques autocargadores: La revolución del «pastoreo mecanizado»
Con una capacidad de hasta 54 m³, estos equipos son la pieza clave para sistemas de pastoreo mecanizado. Equipados con un sistema de pickup y un cutter incorporado, permiten recolectar, picar y trasladar hasta 12 toneladas de material fresco directamente al comedero.
Preparar el suelo, una clave que no se puede dejar librada al azar
La preparación de la cama de siembra es donde se define el potencial de rinde. Por ello desde la empresa austríaca ofrecen gradas de discos y acondicionadores de suelo con dos innovaciones críticas:
* Sistema Non-Stop: Los discos cuentan con una suspensión mediante elastómeros de goma que actúan como protección ante obstáculos (piedras). Esto permite que el disco sortee el objeto y recupere su posición instantáneamente, evitando roturas y manteniendo la continuidad del trabajo.
* Sistema Twin Arm: A diferencia de los sistemas convencionales de un solo brazo, el sistema Twin Arm utiliza dos brazos conjuntos para sostener los discos. Esto otorga una estabilidad torsional superior, garantizando que el ángulo de ataque sea constante. El resultado es una capa de laboreo uniforme, tanto en la superficie como en la profundidad, factor determinante para una emergencia de cultivo sincronizada.
Para Trojavchich “el productor argentino está atravesando un proceso de maduración tecnológica donde el tiempo se gestiona como un activo financiero. La capacidad de acortar los tiempos de exposición del forraje en el campo no solo mejora la calidad, sino que actúa como un seguro contra la inestabilidad climática”.
«El productor está entendiendo que si uno seca más rápido el pasto, produce mejor calidad y evita que lo agarre la lluvia. El tiempo es capital de trabajo.» — Tomás Trojavchich.
La transición del rastrillo en «V» al giroscópico es el ejemplo más elocuente de este «click» estratégico. Aunque la inversión inicial es mayor, la amortización tecnológica se produce rápidamente a través de una mejor calidad y menores pérdidas de material. En un escenario de clima cambiante, la eficiencia es la única herramienta para mitigar el riesgo.
Con ExpoAgro en el horizonte
Tras un periodo marcado por la cautela y la recesión, el sector agroindustrial muestra signos de una reactivación basada en la eficiencia operativa. Forward Fields detecta una demanda latente que busca dar el salto hacia la tecnología de punta, impulsada por la reaparición de líneas de crédito bancario más competitivas.
En este contexto, “la próxima edición de ExpoAgro 2026 se posiciona como el catalizador donde la tecnología de Pöttinger y las herramientas de financiación convergerán”, apuntó. Será el punto de reencuentro para los productores que buscan capitalizar la recuperación del sector mediante la tecnificación.
Del 10 al 13 de marzo en el stand 1262, en el autódromo de San Nicolás, Buenos Aires, se exhibirán soluciones para el suelo y el forraje con asesoramiento técnico especializado y planes de financiación a medida.
