La tecnología está ocupando cada vez más terreno en el sector agrícola, ya sea con la implementación de maquinaria o herramientas para mejorar la calidad del producto. No es la excepción para AiphaG, empresa que se dedica a entrenar y crear algoritmos para robots humanoides y cuadrúpedos.
En diálogo con TodoAlfalfa, el fundador y CEO, Sergio Cusmai, explicó cómo funcionan estas herramientas y qué ventajas tienen. Cada robot posee una cámara que funciona como un ojo biónico con capacidades de detectar lo que el productor necesite, en la mayoría de los casos, recolectar información sobre el estado del suelo y de la planta.
El equipo funciona como un “inspector” que realiza chequeos visuales en tiempo real. Estos datos se pueden procesar y comparar para que el productor tome decisiones pensando en la calidad y en la efectivización de las capacidades del campo y la plantación.
El cuadrúpedo se presenta como una robótica “bastante estable”, que tiene una duración de batería de aproximadamente 10 horas, y estabilidad para no caerse. De hecho, algunos de los que AiphaG está implementando tienen ruedas, lo cual lo convierte en 4×4 y pueden cubrir superficies más grandes. También son autónomos, por lo que pueden trabajar tanto de día como de noche.
Esta empresa programa los algoritmos y entrena a los robots para que el productor pueda implementarlos en lo que desee. “Los robots todos tienen la capacidad de ser inteligentes, pero la realidad es que ninguno lo es. Entonces ninguno viene con la capacidad de detectar personas, ninguno viene con la capacidad de detectar una hoja con hormigas, por ejemplo. Ese es el entrenamiento que hace la empresa, a eso nos dedicamos”, describió Cusmai.
Sumó: “puede ser cualquier tipo de robot que lo puede tener la empresa o no. Si no lo tiene la empresa, nosotros lo conectamos con el importador que lo trae, que lo puede comprar o lo puede aislar directamente”.
Cómo se programan robots
Cusmai explicó que se le enseña al robot “lo que tiene que hacer”. Ejemplificó: “supongamos que lo que tiene que hacer es detectar plantas con hormigas. Entonces lo que se le hace es, se va al campo, se le enseña el campo, o lo que se puede hacer es programarle una hoja de ruta rígida y él nunca va a salirse de su patrón de circuito”.
Cuando el patrón ya está desarrollado, el propio robot lo lleva a cabo y detecta cualquier tipo de información. “Por lo general es en un sitio web o en tu celular, te pega una notificación diciendo que detectó algo. Si vos lo querés estar viendo en tiempo real, lo que haces es entrar a la página nuestra y desde ahí lo podés ver desde los ojos de él, qué está haciendo, por dónde va. También te va haciendo como un mapa de calor para que vos sepas en qué parte del campo está”, siguió el CEO de AiphaG.
Estos cuadrúpedos también se pueden manejar a distancia. Todos tienen conexión con Wi-Fi y 5G. En caso de que el productor no disponga de estos servicios, el propio equipo almacena toda la información.
Ventajas para el productor
Sergio Cusmai fue claro al explicar que el uso de robots con esta tecnología es una ventaja para el productor. Allí destacó que pueden cumplir una tarea que es “demandante en el tiempo y que no tiene mucha complejidad”.
“Todo el tiempo estás teniendo información actualizada. Quizás por las extensiones que tenemos, hasta que lográs actualizar un dato pasa bastante tiempo, pasan hasta días incluso. Entonces, de esta manera podrías tener un mejor control de todo”, sostuvo.
El CEO de AiphaG adelantó que el 2026 y el 2027 van a ser años en los que el productor se va a “animar” a implementar estos equipos en sus campos. Añadió: “yo creo que los robots trabajan sobre la posibilidad del rol humano”.
Sobre este último punto, Cusmai expresó que la política de la empresa es no reemplazar el trabajo humano, sino complementarlo con las herramientas tecnológicas. Brindó un claro ejemplo: “hay cosas que el robot no puede hacer. El robot puede estar caminando y dice que en la hectárea 10, en el cuadrante X, tenés un par de plantas que están afectadas. La persona, en lugar de salir a recorrer todo el campo, va exclusivamente ahí”.
Concluyó: “el robot no puede hacer absolutamente nada para ayudar a esas plantas, solamente puede informar. Entonces yo creo que pueden coexistir de una manera mucho más efectiva, donde la persona está guardando en un lugar seguro la notificación de lo que detectó el robot y después va y ejecuta su acción, pero el robot no te puede reemplazar”.



