La compañía alemana introdujo en el mercado nacional picadoras de forraje de la línea 900 y 1000, con cabezales específicos para alfalfa. Estas, cuentan con una capacidad de recolección de 5 filas de dientes diseñados para minimizar la pérdida de hojas.
Entre otros detalles, estas máquinas incorporan un teflón inteligente que resiste a impactos de piedras u obstáculos del terreno, con una transmisión preparada para soportar la potencia de máquinas robustas.
Un rendimiento de récord mundial
Esta tecnología fue probada en los Estados Unidos, en donde alcanzó un Récord Guinness en el picado de forraje, procesó 4.096 toneladas de trigo en 12 horas. A partir de esto, Reynaldo argumenta que el éxito del productor local se encuentra en realizar los procesos en tiempo y forma.
Respecto a la demanda del contratista nacional, el directivo respondió: “necesitamos brindarles las herramientas estratégicas para que pueda él ser competitivo como son los productores del mundo”
El «gran negocio» que viene
La alfalfa se posiciona como un cultivo con una ventana de crecimiento masivo en Argentina, especialmente en regiones consideradas «marginales» o arenosas que cuentan con calor y humedad en el suelo.
Por último, Postacchini consideró que es fundamental la capacitación de los operadores para un uso preciso de la maquinaria, además, destacando que todo el proceso de producción debe tener un control de calidad meticuloso, ya que, un paso mal dado puede significar pérdida de la integridad del cultivo.




