ROC: Ingeniería aplicada a la excelencia del forraje 

Dialogamos con Denis Uboldi, director comercial de la empresa Italiana. En el epicentro de la innovación forrajera mundial, el Congreso Mundial de Alfalfa en Francia sirvió como plataforma para redefinir los estándares de calidad que exige el mercado global.

La producción de forrajes necesita máquinas que brinden soluciones y eficiencia al sistema. La empresa Italiana ROC lo entendió y transformó su línea productiva paso de enfocarse a segadoras a especializarse exclusivamente en rastrillos de cinta.

Este paso no fue solo un cambio de producto sino una evolución hacia la aplicación de ingeniería e industria en el campo, transformando el rastrillado en un proceso de alta precisión.

La propuesta de valor de ROC se distancia de la «máquina agrícola» tradicional para abrazar el concepto de «máquina industrial» con un diseño que hasta quintuplica las horas de operación del ciclo de vida.

La durabilidad es tal que, en palabras de Uboldi, “un productor profesional puede llegar a «cambiar tres veces de tractor» mientras el rastrillo ROC permanece operativo y eficiente”.

Entre los puntos que destacó, explicó que está diseñada para trabajar 2,000 horas anuales con un costo de mantenimiento significativamente inferior al 5-10% del valor de la máquina que promedian los equipos estándar.

“Esta solidez mecánica es la garantía de que la sofisticación técnica del equipo no se pierda tras unas pocas campañas, asegurando una estabilidad operativa que impacta directamente en la calidad del forraje recolectado”, remarcó.

Para Uboldi “el rastrillo de cinta de ROC soluciona las ineficiencias críticas del sistema de soles o rotores, permitiendo que el material mantenga su integridad nutricional”.

Permite agrupar hileras en anchos variables, desde los 9 hasta los 36 metros. Esta capacidad de desplazar el material sin maltratarlo optimiza el paso de la megaenfardadora o picadora reduciendo la compactación del suelo y el consumo de combustible. 

Argentina representa un mercado de importancia estratégica para ROC. La evolución desde la relación inicial con Fondo Monte hasta la actual cooperación con Piersanti marca un hito en la transferencia tecnológica.

La sinergia ROC-Piersanti: Una Cadena de Calidad 

La colaboración con la familia Piersanti, especialistas en cabezales tipo Draper, crea una alianza lógica y potente: la unión de expertos en el corte y el movimiento del forraje. 

Esta sinergia busca establecer una «cadena de calidad» ininterrumpida desde que la alfalfa es cortada hasta que es hilerada, maximizando el valor proteico que llega a la industria.

Argentina como socio global: Uboldi identifica una oportunidad histórica en el mercado asiático. Países como Indonesia buscan soberanía en la producción de leche y carne, pero carecen de superficie agrícola. 

Argentina, con su capacidad de generar entre 4 y 6 cortes anuales y una logística de exportación competitiva, se perfila como un enabler estratégico de seguridad alimentaria para Asia. El país tiene el potencial de consolidarse como un jugador de peso global, al nivel de potencias como Estados Unidos, Australia o Sudáfrica.

Para el productor profesional, el análisis financiero trasciende el precio de compra. Aunque la inversión inicial en un equipo ROC sea entre un 20% y 25% superior, el retorno se manifiesta en la eliminación de paradas técnicas y en la preservación de la calidad del producto.

Un factor determinante para la rentabilidad industrial es el control de la humedad. Uboldi enfatiza que una mecanización de excelencia permite entregar al proceso industrial un producto con menos del 25% de humedad. Alcanzar este umbral en el campo reduce drásticamente los costos de secado artificial en la planta, permitiendo que el margen de ganancia se quede en manos del productor y no se consuma en energía.

No es un lujo, es una necesidad

Denis Uboldi posiciona la inversión en esta tecnología en una posibilidad clave para pensar en una producción de calidad exportable. La capacidad de Argentina para competir en las grandes ligas del forraje depende de su capacidad para industrializar los procesos de campo”.

Con la tecnología de ROC y la alianza local de Piersanti, el productor argentino dispone de las herramientas para transformar un cultivo tradicional en un producto industrial de exportación, garantizando pureza, proteína y rentabilidad en cada tonelada.