Pellfood apuesta a la economía circula con compostaje de alfalfa

La empresa radicada en Calchín trabaja en esta alternativa pensando en “refuncionalizar y dar una vuelta de rosca” al sistema productivo dejando atrás el “usar y tirar” para enfocarse en la regeneración de la naturaleza.

Con el objetivo de innovar, extender la vida útil de determinados productos y apostar a la economía circular, la empresa Pellfood trabaja en el desarrollo de compostaje de alfalfa, una apuesta que está dando sus primeros pasos.

Mauro Bollatti, uno de los integrantes de la empresa, dijo a TodoAlfalfa que el objetivo es “extender el ciclo de vida de productos y materiales, priorizando compartir, reparar, reutilizar y reciclar”. 

“Hace un tiempo surgió la idea de buscarle un destino, y se nos ocurrió la idea de indagar e investigar sobre compostaje y sus usos. A diferencia del modelo lineal de ‘usar y tirar’, este enfoque reduce residuos y maximiza recursos, promoviendo la regeneración de la naturaleza”, valoró.

Para la producción se utilizarán restos de rollos de alfalfa. “Son el desperdicio de la materia prima que ingresamos diariamente a planta”, indicó y sumó: “lo que se daña, producto de que los mismos se guardan a cielo abierto sufriendo las inclemencias del clima en vez de tirarse, como sucedía antes, ahora se reutiliza”.

¿Cuáles son los principios claves y los beneficios de esta propuesta?: 

  • Reducción de residuos: Diseñar productos para que sus materiales se mantengan dentro de la economía tras su vida útil.
  • Sostenibilidad: Disminuye el uso de recursos naturales y la contaminación.
  • Revalorización: Transforma residuos en recursos para nuevos procesos productivos.

En lo que refiere al proceso, está dividida en diversas fases, y según graficó Bolatti, la primera es la fase mesofila 1, que es el inicio del compostaje. Luego se pasa a la fase termifila, que refiere a la higienización del compostaje, mientras que en la fase mesofila 2 se logra la estabilidad y maduración. 

“La duración del proceso va de los 90 a los 130 días, tiempo durante el cual la alfalfa considerada ‘desperdicio’ se transforma en tierra fértil”, indicó.

Sobre el espacio para la producción, explicó que “la planta de compostaje posee un sistema de procesamiento de ‘sistema abierto’, en líneas o pilas prismáticas triangulares utilizando un tractor con pala y un volteador compostador de arrastre de 3 mts de ancho como herramientas principales”.

En cuanto a la situación actual del proyecto, aseguró que “todavía no tenemos nada definido en cuanto al rumbo final que le vamos a dar, ya que estamos aprendiendo sobre el tema y haciendo pruebas, la idea original fue darle un uso productivo a algo que hasta hace un tiempo se desechaba”.

En la actualidad, esta propuesta busca, a modo de prueba, “hacer tierra orgánica de alfalfa, que sirve para fertilizar plantas y jardines, algo más para uso doméstico en, por ejemplo, viveros”, apuntó. 

“También estamos haciendo pruebas con decantación, generando un “té de compost”, que tendría como función la fertilización agrícola, buscando hacer una especie de foliar, para mejorar el rendimiento de la producción del campo”, sostuvo.

“El objetivo es no desperdiciar nada, y darle a ese antiguo desecho, un valor agregado, para que genere valor por si solo y nos permita cerrar el ciclo, devolviéndole a la tierra lo que la tierra nos dio”, concluyó Bolatti.