La alfalfa se convierte en un cultivo atractivo para los franceses

La alfalfa deshidratada está demostrando ser un recurso cada vez más valioso en las rotaciones de cultivos franceses. Respaldada por sólidos fundamentos, ofreciendo rendimientos mayores, la reina de las forrajeras recupera un lugar de atracción para los agricultores.

La alfalfa está experimentando un resurgimiento en Francia. Respaldada por sólidos fundamentos y ofreciendo mayores rendimientos, se está convirtiendo nuevamente en un cultivo atractivo para los agricultores.

Con un descenso del 3 por ciento respecto al año anterior (2024), en 2025 la superficie de alfalfa destinada a la deshidratación se situó en 66.500 hectáreas. Con esos números, la producción fue de 725.000 toneladas, una superficie que sigue siendo esencial para respaldar las ambiciones europeas de la Política Agrícola Común (PAC). 

Ese panorama cambia cuando se analiza la situación en todo el continente europeo, donde la producción se redujo y cayó debajo de las 3 millones de toneladas por primera vez. En este contexto, la estrategia proteica de la UE cobra especial relevancia, sobre todo porque Francia ha implementado con éxito estructuras de organización de productores, que son objeto de debate en la UE.

En el país galo, apoyado por programas operativos sólidos, las cuatro organizaciones productoras se preparan para los retos futuros, como garantizar el suministro de biomasa, preservar la biodiversidad y adaptarse al cambio climático. 

“El sector de la alfalfa está entrando en la era post-carbono”, anuncia Yann Martinet, director de LCA-Luzerne de France: tras haber descarbonizado ya el 95 % de su producción de alfalfa deshidratada, ahora mira hacia esta nueva era.

Este es uno de los objetivos del nuevo plan estratégico del sector, que se presentará este año, y tienen en claro que será objeto de un minucioso escrutinio tanto por parte de las autoridades públicas como de sus grupos de interés.

Desde la organización expresan serias reservas sobre ciertas propuestas de revisión de la Organización Común de Mercados (OCM), que podrían socavar el trabajo de estructuración realizado por el sector. 

No obstante, gracias a su asociación de organizaciones de productores, Alfalab , se ha preparado para ampliar sus ambiciones. Está plenamente comprometida con las conferencias sobre soberanía alimentaria convocadas por el Ministro, con un doble objetivo declarado: contribuir al logro de la autosuficiencia proteica nacional y ser un motor de soluciones para la descarbonización de la ganadería en el futuro. 

El valor agregado, en el centro de la escena

La campaña de ventas de 2025 concluyó positivamente con el regreso a la normalidad para Désialis, que logró liquidar sus existencias y repuntar con éxito. “El mercado ha sido muy dinámico para nuestros productos en los últimos meses; hemos recuperado nuestra posición en raciones para piensos y la situación se ha estabilizado”, explicó Pierre Begoc, CEO de Désialis. 

“Por lo tanto, tras el éxito de la primera fase de nuestra estrategia de recuperación —la cuota de mercado—, continuamos esta fase en 2026 centrándonos en mejorar el valor añadido de nuestras líneas de productos en Europa”, agregó.

Los precios de las materias primas repuntaron con fuerza tras la crisis energética derivada de la guerra en Irán y su importante repercusión al alza en los costes de energía, fertilizantes y transporte. 

La alfalfa no es una excepción y se está adaptando a este entorno complejo gracias a sus sólidos fundamentos. Además, cuenta con la visión compartida desarrollada por el consejo de administración a través del plan estratégico «AMBITIONS 2030». 

Este trabajo ha reafirmado el compromiso de Désialis de consolidar su posición de liderazgo en el mercado europeo de alfalfa deshidratada. Con este fin, «hemos reforzado nuestro equipo de ventas en Alemania y los Países Bajos, donde hemos identificado oportunidades de crecimiento muy cerca de casa».

Estamos convencidos de que la alfalfa deshidratada francesa es el pienso bajo en carbono del futuro, que impulsa el rendimiento de las explotaciones ganaderas europeas del mañana. En Désialis, «nos preocupamos (más que nunca) por el agricultor», remarcaron.

La cría de cabras, el impacto de la alfalfa en la producción de quesos

Tras dos ensayos realizados en 2022 y 2024, se llevó a cabo un nuevo ensayo en el INRAE ​​en 2025. El análisis económico de los resultados del ensayo de 2022 del INRAE ​​sobre la elaboración de queso muestra una producción adicional de aproximadamente 100 g/cabra/día, lo que, teniendo en cuenta los costes adicionales de alimentación, supone un beneficio económico significativo para el ganadero que procesa su producción en la propia explotación: casi 80 000 € al año. 

Por lo tanto, la alfalfa deshidratada es una herramienta sencilla y eficaz para aumentar la producción y el rendimiento económico. En la fase inicial de la producción agrícola, el sector está progresando en dos frentes: el programa de investigación sobre la captura de carbono ha dado sus frutos, y los datos que demuestran la capacidad de la alfalfa para capturar carbono en suelos agrícolas están disponibles para técnicos e investigadores desde finales de 2025. 

Finalmente el Ministerio de Agricultura y Soberanía Alimentaria de Francia está lanzando un programa de financiación para la investigación de variedades de leguminosas, adaptado a las necesidades y ambiciones del sector. Este programa debería impulsar significativamente las técnicas de mejoramiento genético y, por lo tanto, poner a disposición de los agricultores nuevas variedades de alto rendimiento con mayor rapidez.

Fuente: https://www.lacooperationagricole.coop/filieres/luzerne/ressources/la-luzerne-deshydratee-confirme-des-atouts-toujours-plus-solides-dans